Una práctica de Río Abierto para realizar en casa

Práctica que recomienda Graciela Figueroa para realizar en casa (de la entrevista en la revista Cuerpomente)

Para los que no tengan un centro Río Abierto cerca o un lugar donde ejercitarse junto a otros maestros o personas compartimos esta pequeña práctica que puede ser realizada en casa: al levantarse, o bien antes de ir a dormir, o en cualquier otro momento.

  1. Hacer una respiración subiendo los brazos y empujando la tierra con los pies sintiendo la palanca.
  2. En la bajada acercamos las manos arriba de la cabeza y al bajarlas vamos concienciando el camino del cielo a la tierra y dejándonos abrir, transitar un canal que viene de más arriba y nos atraviesa desde el tope de la cabeza al centro de la tierra.
  3. Podemos poner una música o realizar una danza “indígena” con nuestro propio canto que va desde los pies subiendo (sin perder contacto con la tierra) y encendiendo todas nuestras células.
  4. Nos permitimos con la música o con nuestros propios cantos hacer los movimientos y sonidos que sentimos que nos hacen bien en una danza de curación. La mínima transformación es máxima.
  5. Volvemos a encontrar la vertical abierta entre el cielo y la tierra, esta vez con las manos en nuestro corazón celebrando su casamiento.
  6. Abriendo las manos desde el corazón (entrego al universo) voy encontrando mi visión, pensamientos, con empatía entregando a las distintas actividades de mi día, vida.
  7. Vuelvo a recoger las manos al corazón (recibo del universo) y en ese trayecto voy recibiendo toda la compañía y guía que necesite. El universo está conmigo. Somos uno. Estoy dispuesto para el día, estoy abierto a la vida.
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